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- Dando continuidad a los actos conmemorativos en honor a los fallecidos y lesionados en el centro de diversión ayer en horas de la tarde, fue oficiada una segunda eucaristía, presidida por Morel Diplán .
Dando continuidad a los actos conmemorativos en honor a los fallecidos y lesionados en el centro de diversión ayer en horas de la tarde, fue oficiada una segunda eucaristía, presidida por Morel Diplán.
Durante la homilía, el prelado abogó también por una investigación pormenorizada, que se asuman las responsabilidades necesarias y que se tomen decisiones que permitan cerrar este doloroso capítulo, ya que “solo así podrá iniciarse verdaderamente un camino hacia la reparación del alma de muchas personas”.
“Por sus llagas fuimos sanados” con esta palabra el arzobispo inició su sermón, con el objetivo de llevar aliento y esperanza a los familiares de las víctimas. Aseguró que una vez esas personas obtengan la justicia, encontrarán la paz en Jesús.
Asimismo, manifestó que “Le haría mucho bien a la sociedad y al mismo sistema judicial que los jueces actúen apegados a la ley. Instó a que no se dilate este proceso que desespera y desanima, porque cada día que pasa sin hacerse justicia genera incertidumbre y desconfianza.
Morel Diplán también hizo referencia a las profundas secuelas que ha dejado la tragedia en las familias afectadas y en toda la sociedad dominicana. “La tragedia ha dejado cicatrices en la vida de los familiares. El alcance de la tragedia, la cantidad de fallecidos, ha provocado mucha indignación en el pueblo dominicano”, añadió.
Dirigiéndose a los presentes, reconoció el dolor que significa regresar al lugar donde ocurrió la tragedia.
“Sé que para múltiples de ustedes volver a este lugar es muy doloroso… pese a la tragedia que pasó aquí, este lugar es sagrado”, expresó el arzobispo coadjutor.
Asimismo, recordó que la fe permite encontrar consuelo y sanación incluso en medio del sufrimiento. “A través de la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo podemos encontrar consuelo y sanidad”, agregó.
Asiste embajadora de EEUU
Al acto conmemorativo de la tarde asistió la embajadora de Estados Unidos en el país, Leah Francis Campos, acompañada del actor mexicano Eduardo Verastegui, como acto de honor y apoyo a los familiares de las víctimas sobrevivientes y fallecidas.
La embajadora de Estados Unidos en el país, Leah Francis Campos, toma la comunión durante la eucaristía oficiada en horas de la tarde.JORGE MARTÍNEZ/LD
También estuvo presente el doctor Antonio Cruz Jiminián para mostrar su solidaridad a los afectados por la tragedia.
Durante los actos conmemorativos, se elevaron intenciones por las víctimas y sus familiares, en un acto que reflejó la unión de un pueblo que aún sufre las cicatrices de la tragedia.
Propuesta de una capilla
El actor y activista Eduardo Verastegui propuso durante la actividad que el lugar de la tragedia sea destinado a un espacio de oración y memoria permanente.
“Propongo que este lugar sea donado para construir una capilla en nombre de Nuestra Señora de los Dolores, para conmemorar y honrar la vida de las víctimas. Como acto, dono los primeros 100 mil dólares para su construcción”, aseveró.
Mensaje del Movimiento Jet Set
Representantes del movimiento de familiares y allegados expresaron el dolor que aún permanece, pero también la fortaleza que nace de la fe.
Plantearon que no hay palabras suficientes para expresar lo que sienten, así como recordar a quienes ya no están, no desde la ausencia sino desde la huella que han dejado y que el tiempo no borrará.
Familiares de los asistentes llevaron fotos de los fallecidos en la tragedia.JORGE MARTÍNEZ/LD
El movimiento abogó por la fe que otorga serenidad en medio de lo que no entienden y que el tiempo dé consuelo a los afectados.
La eucaristía contó con la participación de autoridades religiosas, entre ellos el padre Miguel Amarante, monseñor Amaury Rosario, representantes de distintas arquidiócesis, así como otros miembros del clero.
Con cantos de alabanza, llantos de los familiares y un profundo sentimiento de tristeza y fe, concluyó la Santa Eucaristía en memoria de las víctimas, dejando un mensaje de esperanza en medio del dolor y reafirmando el compromiso de mantener viva la memoria de quienes perdieron la vida en esta tragedia.






