El Gobierno de
Daniel Noboa llamó a consultas a su embajador en Colombia,
Arturo Félix Wong, por las declaraciones del presidente
Gustavo Petro, quien reiteró que el exvicepresidente
Jorge Glas es un «preso político», a pesar de contar con sentencias por corrupción por las que cumple prisión, lo que Quito considera violatorio del principio de no intervención. A la par, Ecuador envió una nota diplomática de protesta. La canciller
Gabriela Sommerfeld manifestó que llamaron al embajador en Bogotá «para ratificar la molestia y la protesta enérgica que Ecuador plantea a Colombia por los términos en los que se refiere el presidente Petro y la injerencia sobre decisiones de diferentes instancias del Ecuador». El caso del exvicepresidente Glas, que guarda prisión en la cárcel de El Encuentro, de máxima seguridad, es de carácter jurídico, no político, y Ecuador tiene la obligación de defender su soberanía y dignidad, añadió la nota de protesta, que califica de «falsas» las declaraciones de Petro y afirma que solo deterioran las relaciones bilaterales. Esto ha abierto un frente diplomático que se añade al económico que mantienen los dos países desde enero por la guerra arancelaria.