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- Cuando parece que el sino de un influencer tras acaparar dinero con campañas de publicidad es es especular con la vivienda, reconforta ver el ejemplo de Ariane Hoyos y de Beñat Azurmendi , dueños de la librería Lasai.
Horas antes del que ha sido su primer Día del libro, los creadores de contenido atienden a El HuffPost entre las paredes de su librería, donde hay más de 3.000 libros seleccionados uno a uno por ellos mismos.
"No valemos para especular con la vivienda, no somos tan vivos", bromea Ariane. Lasai —algo así como 'tranquilidad' en euskera— nace de un club de lectura digital que se fue de madre, una "broma" que en el contexto actual se ha convertido en una profesión para ellos.
Tener una gran comunidad de seguidores fue fundamental en los primeros meses de vida de la librería, que ya lleva un año largo entre los vecinos de Tirso de Molina, un barrio pegado a Lavapiés y cercano a la Puerta del Sol, en Madrid.
A esa comunidad se sumaron unos ahorros que sirvieron de empujón para ese arranque. Ambos tenían un miedo claro antes de la apertura: no sobrevivir al boom inicial del lanzamiento y que no saliesen las cuentas. Afortunadamente para ellos ninguno de esos miedos se convirtió en realidad.
"El riesgo era que fuese un boom y que luego realmente fuéramos malos atendiendo a los clientes", comenta Ariane. A lo que Beñat añade: "Sabíamos que iba a ser un pequeño boom y lo difícil era mantener eso". "No hay una asignatura de emprendimiento en el cole y menos de montar una librería", comentan los dos casi al unísono.
La viralidad de los libros
Tener una comunidad de seguidores tan preponderante —Ariane Hoyos tiene 660.000 seguidores en TikTok, Beñat Azurmendi tiene 22.000 y la librería tiene más de 36.000— es un gran poder y eso, como todo el mundo sabe, conlleva una gran responsabilidad.
El fenómeno booktoker —nombre que recibe el contenido que se genera sobre libros en TikTok— mueve una ingente cantidad de dinero en España. Según datos de Media Control y NielsenIQ BookData, la comunidad literaria que se ha creado en TikTok impulsó en 2025 la venta de 6,3 millones de libros, lo que supone 116 millones de euros.
"No son pocos", dicen los dos a la vez al conocer el dato. "Se nota mucho. El top 10 de libros más vendidos son libros que están muy presentes en redes sociales y en prensa", explica Hoyos. Y Azurmendi matiza: "No vale solo que salga en redes, tiene que funcionar por sí mismo".
Ambos saben que de manera constante que recomiendan un libro en sus redes se va a agotar y por eso suelen comprar de más, porque son conscientes de que va a repercutir en las ventas. Para Ariane Hoyos esto de los libros virales es "un tema": "Si un libro no es de por sí bueno, por muy viral que sea, no termina de cuajar. Tienes que tener la capacidad de discernir cuándo un libro es un buen libro, cuando encaja con el público y contigo y ya entonces recomendarlo".
El poder de los libreros
En la librería Lasai no caben todos los libros, algo que, ambos coinciden, es lo que les hace diferentes de una FNAC o de una Casa del Libro: "Sólo compartimos producto y a medias".
Ariane ve su librería como una experiencia más parecida a la de ir a un bar, como "un punto de encuentro en el que charlar y recomendar": "No es un sitio donde compras un producto, no solo es eso. Los que trabajamos aquí tenemos tiempo de leer, de dejarnos aconsejar por los comerciales que nos asesoran y en una gran superficie ni siquiera tienes por qué ser aficionado a la lectura. Y si es online ya ni te cuento. Es reducir el libro a un producto".
Cuidan hasta tal punto el detalle que entre los miles de libros que hay por la librería se pueden encontrar recomendaciones de los trabajadores escritas a mano donde explican, sin destripes, por qué recomiendan esa novela y qué hace de especial ese ejemplar.
Beñat y Ariane en la bibliotecaMANOLO ORELLANA
en el contexto actual que se publica más que en ningún escenario, Beñat Azurmendi señala que es misión del librero elaborar un catálogo adecuado para el público de la librería, que tiene un espacio limitado y una clientela concreta. En este caso, gente joven y mujeres.
Los dos quieren desmentir ese mito de que los jóvenes no leen porque están enganchados a las redes y no pueden mantener la atención más de dos minutos seguidos en algo concreto. "Los jóvenes están enganchados a TikTok, sí, pero la gente mayor también", sentencia Beñat.
Coinciden los influencers en que su clientela es muy representativa de cómo se lee en España. "Notamos que se









