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"Determinante para el futuro mapa político."
- Control del proceso desde el CSU: En ambos casos, el CSU tomó decisiones clave sobre qué cuerpos podían participar.
El rector, quien preside elConsejo Superior Universitario (CSU)y elConsejo Electoral Universitario (CEU), ha sido señalado por concentrar poder en instancias clave que inciden directamente en la elección rectoral, un proceso que involucra a34 cuerpos electoralesy170 votantes.
Un patrón que se repite
Tanto en 2022 como en 2026, los procesos electorales han sido objeto de críticas por decisiones que, según opositores, limitaron la participación y alteraron el equilibrio del cuerpo electoral.
En ambos casos, elCSUtomó decisiones que derivaron en la exclusión de cuerpos electorales vinculados a sectores críticos, lo que redujo significativamente el número de votantes habilitados.
En el 2022, la elección se definió con72 votos, el mínimo requerido para alcanzar quórum, mientras que en 2026 la cifra de electores habilitados volvió a reducirse tras dejar fuera a17 cuerpos electorales, equivalentes a 85 votos.
Comparativadelos hechos que se repiten en el2022y2026
Las similitudes entre ambos procesos han sido señaladas como evidencia de un patrón reiterado:
- Exclusión de electores:
- 2022:Se retiraron al menosseis cuerpos electorales opositores.
- 2026:Se dejó fuera a17 cuerpos electorales todos de la oposición a Mazariegos.
- Reducción del quórum efectivo:
- 2022:Solo 72 electores participaron en la votación.
- 2026:Se acreditaron únicamente ocho cuerpos electorales. Lo que equivale a40 electores.
- Control del proceso desde el CSU:
- En ambos casos, elCSUtomó decisiones clave sobre qué cuerpos podían participar.
- Condiciones restrictivas en la elección:
- 2022:La votación se realizó fuera del campus, en el Parque de la Industria, bajo fuerte seguridad.
- 2026:La elección se llevó a cabo a puerta cerrada en un hotel de Antigua Guatemala.
- Falta de competencia real:
- 2022:Se denunció exclusión de sectores opositores. En aquel entonces competía Jordán Rodas Andrade
- 2026:Mazariegos fue electo sin contrincante. Rodolfo Chang se perfilaba como el ganador.
- Señalamientos de ilegalidad y arbitrariedad:
- En ambos procesos, actores universitarios denunciaron decisiones “arbitrarias” y contrarias a la normativa.
- Judicialización y conflictos legales:
- 2022:Se presentaron impugnaciones y recursos legales tras la elección.
- 2026:Se promovieron acciones de inconstitucionalidad contra el reglamento electoral.
- Reacción estudiantil y protestas:Manifestaciones, tomas de instalaciones y confrontaciones en laUsacderivaron en la intervención delMinisterio Público (MP), que inició acciones contra estudiantes, marcando la judicialización del conflicto. De donde surgió el caso Toma Usac: Botín Político.
Toma Usac: Botín Político
En ambos procesos electorales, la inconformidad de amplios sectores estudiantiles y docentes se tradujo enmanifestaciones,toma de instalacionesy episodios de confrontación dentro y fuera del campus central de laUSAC.
Tras la elección del 2022, estudiantes y colectivos universitarios desconocieron el resultado y ocuparon distintos espacios universitarios como medida de presión. Estas acciones derivaron en el caso denominado“TomaUsac: Botín Político”, en el cual elMinisterio Público (MP)presentó acusaciones contra estudiantes señalados de participar en las protestas. A la fecha, varios de estos procesos continúan en desarrollo, lo que ha sido interpretado por organizaciones como unajudicialización del conflicto universitario.
En 2026, el escenario se repite con nuevas tensiones. El cierre del campus por varios meses y la implementación de clases virtuales provocaron que estudiantes intentaran ingresar a las instalaciones el 7 de abril. Tras horas de presión, lograron acceder, en medio de reportes sobre la presencia de personas armadas dentro del recinto, lo que elevó aún más la preocupación por la seguridad y la transparencia institucional.
En este contexto, elMinisterio Público (MP)ya ha iniciado acciones relacionadas con los hechos recientes. Entre estas, destacan solicitudes de información para identificar a estudiantes que participaron en el ingreso al campus y en las protestas, lo que anticipa un nuevo proceso de investigación que podría derivar en más acciones legales.
Así, tanto en el 2022 como en el 2026, las protestas no solo evidencian el rechazo de sectores universitarios a los procesos electorales, sino también un patrón en el que los conflictos escalan hacia el ámbito judicial, profundizando la crisis institucional en laUSAC.
Una crisis que se profundiza
Desde la elección del 2022, cuando Mazariegos fue designado con72 votos, el mínimo necesario para el quórum, la legitimidad del rectorado ha sido cuestionada tanto a nivel nacional como internacional.
En el 2023, su inclusión en laLista Engelreforzó los señalamientos sobre un proceso considerado antidemocrático.
Para el 2026, pese a que sectores opositores lograron mayoría en los cuerpos electorales, las exclusiones decididas por elCSUcambiaron nuevamente la correlación de fuerzas, permitiendo una reelección sin competencia.
Legitimidad en debate
Organizaciones universitarias, actores políticos y analistas coinciden en que la repetición de estas prácticas ha consolidado una crisis institucional en laUsac, marcada por denuncias de exclusión, concentración de poder y falta de transparencia.
Mientras avanzan las investigaciones delMinisterio Público (MP), el rectorado deWalter Mazariegoscontinúa bajo cuestionamiento, en un escenario donde las similitudes entre ambos procesos electorales se han convertido en el principal argumento de quienes denuncian un patrón de irregularidades.
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