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"Análisis de relevancia para la actualidad."
- También destacó acontecimientos que han sido clave para resolver conflictos prolongados y gracias a los cuales se ha alcanzado una paz duradera.
La reunión se celebró a puerta cerrada, pero ha trascendido que el subsecretario Colby expresó al nuncio que Estados Unidos "dispone del poder militar que le permite hacer lo que quiera en el mundo". A la Santa Sede, advirtió, "más le valía" ponerse de su lado.
La convocatoria del Pentágono siguió a las declaraciones del Pontífice, el estadounidense Robert Prevost, en su discurso del 9 de enero al Cuerpo Diplomático destacado en la Santa Sede, según The Free Press. El Papa advertía de que la "diplomacia basada en la fuerza" se está imponiendo sobre el diálogo.
El texto del discurso de León XIV destacaba que "la guerra se está poniendo de moda". Denunciaba que el principio que "prohibía a las naciones usar la fuerza para violar las fronteras de otros países" había sido socavado.
El Papa recurrió al mensaje de San Agustín en La Ciudad de Dios para señalar los peligros de los nacionalismos exacerbados y "la distorsión del ideal del líder político". "Se busca la paz a través de las armas como condición para imponer el propio dominio", declaró.
Reclamó una paz sostenida por el diálogo y la comprensión frente a una impuesta por las armas. "Porque los que usan la fuerza para imponer la paz, solo buscan la victoria", aseguró.
Habló de Tierra Santa, de la franja de Gaza, de Venezuela y de otras regiones que viven en guerra. También destacó acontecimientos que han sido clave para resolver conflictos prolongados y gracias a los cuales se ha alcanzado una paz duradera.
La Administración Trump se dio por aludida en el mensaje papal. Según medios cercanos al Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y altos mandos militares se sintieron agraviados por las alusiones a la deriva bélica.
No era difícil asociar pasajes del discurso a la captura de Maduro, las acciones contra embarcaciones en el Caribe, o las amenazas de conquistar Groenlandia y anexionarse Canadá. En Washington el texto se analizó línea por línea y se decidió enviar una señal inequívoca a la Santa Sede.
El Pentágono advierte al Vaticano
El subsecretario Colby convocó al cardenal Pierre a la reunión en el Pentágono: la Administración Trump quería mostrar su malestar por las críticas vertidas por el Santo Padre. "La Iglesia Católica debe decidir de qué lado está", declaró Colby.
Testigos de la reunión relataron que un oficial estadounidense presente recordó al cardenal que había precedentes históricos del uso de la fuerza para doblegar a la Santa Sede. Se refería al conflicto entre el Papa Bonifacio VIII y el rey Felipe IV de Francia en 1303.
Tras un tira y afloja por demostrar quién ostentaba el poder, las tropas francesas asaltaron el palacio pontificio y apresaron al Papa. El poder militar se impuso sobre el religioso y, después de la muerte de Bonifacio VIII, la Santa Sede se trasladó a Aviñón.
La información ha llegado a los medios a través de fuentes anónimas de la nunciatura. Consultado el Pentágono sobre los detalles, un portavoz informa que se exagera el tono del contenido y que la reunión fue "cordial y respetuosa".
El Vaticano recibió el mensaje como una amenaza expresa de que EEUU no toleraría la injerencia de la Iglesia en sus asuntos políticos. Que se sepa, es la primera vez que representantes estadounidenses trasladan una advertencia semejante a la Iglesia Católica.
Escalada de tensión
La relación entre EEUU y la Santa Sede se ha deteriorado desde la elección del sucesor de Francisco en mayo de 2025. En noviembre, Prevost criticó públicamente las redadas antiinmigración del ICE, calificándolas de "inhumanas".
Se supone que Washington y Roma mantuvieron en privado sus diferencias de pareceres hasta el citado discurso del Santo Padre ante el Cuerpo Diplomático en enero. La amenaza trasladada desde el Pentágono marcó el clímax de la crisis.
Estos acontecimientos explican el tono de los gestos que ambas partes han intercambiado desde entonces: el 21 de enero, el presidente Donald Trump anunció la formación de una Junta de Paz para Gaza e invitó formalmente al Vaticano junto a otros 60 Estados.
El 17 de febrero monseñor Pietro Parolin, secretario de Estado, declaró públicamente que "la Santa Sede no participaría en la Junta de Paz". Explicó que "la gestión de la crisis correspondía a la ONU".
— Sulaiman Ahmed (@ShaykhSulaiman) April 8, 2026BREAKING: PENTAGON THREATEN THE POPE’S AMBASSADOR
The U. S. told Cardinal Christophe Pierre:
America can do whatever it wants, and the Catholic Church better get in line. pic.twitter.com/HsWNDAqoK3
Pocos días más tarde, el vicepresidente JD Vance obtenía audiencia papal. Aunque no se hizo público el motivo, seguramente trató de acercar las posiciones entre Roma y Washington.
Como gesto de buena voluntad, invitó formalmente a León XIV a asistir a las celebraciones por el 250 aniversario de la fundación de EEUU. El pontífice rechazó esta nueva invitación. El 4 de julio visitará la isla de Lampedusa para conocer de cerca la cara más dramática de la inmigración.
El ataque conjunto de EEUU e Israel a Irán ha elevado el tono de las críticas. Desde que comenzó la guerra, Robert Prevost ha aprovechado cada aparición en público para pedir que callen las armas.
En la homilía del Domingo de Ramos declaró que "Jesús no escucha en sus plegarias a quienes provocan la guerra". Respondía así a las declaraciones del secretario de Defensa Hegseth que había dicho "Dios está de nuestro lado" al referirse a la intervención contra Irán.
A lo largo de toda su primera Semana Santa como pontífice, denunció en sus homilías "la hora oscura" que vive el mundo. Lamentó "una humanidad de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad" y calificó de "blasfemos" a los gobernantes que "quieren vencer matando" o "se perciben poderosos cuando dominan".
Este mismo martes, hablando con los periodistas en Castel Gandolfo, León XIV tachó de inaceptable hablar de "aniquilar a toda una civilización". Además, planteó a sus fieles "buscar cómo comunicarse quizá" con los "congresistas" y las "autoridades" para renegar de la guerra.
Este jueves, recibió en audiencia privada a su nuevo nuncio en los Estados Unidos, monseñor Gabriele Caccia, que sustituyó al cardenal Pierre en marzo. No ha trascendido la agenda de la reunión.
Se produce un día después del inicio de la tregua en Irán. El Pontífice declaró que recibía "con satisfacción" la noticia de la tregua "como un signo de esperanza viva". Señaló que debe ser un primer paso hacia un proceso de paz duradera, no solo una pausa táctica.
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