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- Y, seg�n Washington, dif�cilmente pod�a haberlo sin una concesi�n clave de Teher�n: renunciar de forma verificable y duradera a la v�a nuclear.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, compareci� bien avanzada la madrugada del domingo con un mensaje claro: EEUU necesita ver un "compromiso afirmativo" de que Ir�n no intentar� desarrollar armas nucleares. No basta con promesas a corto plazo. Washington exige garant�as de largo recorrido.
"La pregunta clave es: �vemos un compromiso fundamental por parte de los iran�es de no desarrollar un arma nuclear, no solo en el contexto actual, ni dentro de dos a�os, sino a largo plazo? Todav�a no lo hemos visto", subray� Vance.
Desde el otro lado, el relato es distinto. Teher�n atribuye el fracaso a las "exigencias excesivas" de Estados Unidos, que, seg�n la agencia Tasnim, habr�an bloqueado cualquier marco com�n. Horas antes, y en una se�al poco conciliadora, Donald Trump ya hab�a rebajado el valor de las conversaciones: "Lleguemos a un acuerdo o no, me da igual... porque hemos ganado".
El balance de Vance no deja espacio para matices: muchas horas de di�logo, algunos avances t�cnicos, pero ning�n resultado pol�tico. "Llevamos 21 horas trabajando y hemos mantenido varias conversaciones sustanciales con los iran�es. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo, y creo que eso es malo para Ir�n, y a�n m�s sustancial, malo para Estados Unidos", subray� el vicepresidente antes de abandonar la sala sin aclarar si la fr�gil tregua de dos semanas seguir� en pie.
Washington sostiene que puso sobre la mesa una oferta "clara" y "final". Teher�n, seg�n esta versi�n, decidi� no aceptarla. La negociaci�n queda, por en el contexto actual, en suspenso.
La agencia iran� Tasnim cita a una fuente que afirma que en el contexto actual "la pelota est� en el tejado de Washington" y que "Ir�n no tiene prisa" por negociar. "Ir�n present� iniciativas y propuestas razonables en las negociaciones", manifest�, advirtiendo que nada cambiar�a en el Estrecho de Ormuz "hasta que EEUU acepte un acuerdo razonable".
Cara a cara en Islamabad
En Islamabad hab�a arrancado el s�bado por la tarde la reuni�n cara a cara al m�s alto nivel entre los principales negociadores de ambos pa�ses. Era la primera vez que altos funcionarios estadounidenses e iran�es participaban en negociaciones desde la revoluci�n de 1979 que condujo a la creaci�n de la Rep�blica Isl�mica. La delegaci�n estadounidense estuvo liderada por Vance; la iran�, por el presidente del Parlamento, Mohammad Qalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi.
La primera ronda de conversaciones dur� aproximadamente dos horas, seguida de una segunda fase de debates m�s t�cnicos entre los asesores de ambos pa�ses, que se centraron en temas de seguridad y, sobre todo, del Estrecho de Ormuz. En todas estas reuniones particip� un equipo de mediadores del pa�s anfitri�n encabezado por el jefe del ej�rcito, Asim Munir, figura clave en el alto el fuego de dos semanas que estadounidenses e iran�es pactaron esta semana.
"El �xito de este proceso diplom�tico depende de la seriedad y la buena fe de la parte contraria, de que se abstenga de hacer exigencias excesivas y peticiones ilegales, y de que acepte los derechos e intereses leg�timos de Ir�n", declar� tras las reuniones el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei.
Fuentes paquistan�es afirmaron que exist�a un punto muerto en la disputa por el control del estrecho. Ir�n insiste en mantener el control de Ormuz y exige cobrar peajes al tr�nsito mar�timo. Para Estados Unidos y sus aliados del Golfo, esa l�nea es inasumible. El estrecho no es solo un paso estrat�gico: es una v�lvula cr�tica para el mercado energ�tico global.
En paralelo, circularon versiones contradictorias sobre posibles concesiones econ�micas. La televisi�n estatal iran� asegur� que Washington aceptaba liberar miles de millones en fondos bloqueados. Un funcionario estadounidense lo neg� antes incluso de que arrancaran las conversaciones. Aun as�, varias informaciones apuntan a que la opci�n de desbloquear activos —incluidos 6.000 millones de d�lares en Qatar— ha estado sobre la mesa.
Tampoco, como resalt� Vance, hubo avances en el expediente nuclear. Trump mantiene su exigencia de que Ir�n abandone el enriquecimiento de uranio, una l�nea roja para Teher�n. A ello se suma el complejidad de los 440 kilos de uranio altamente enriquecido, presuntamente enterrados bajo instalaciones bombardeadas durante la reciente guerra de 12 d�as entre Israel e Ir�n. Sin acuerdo sobre ese material, cualquier pacto queda incompleto.
Mientras los negociadores discut�an en Islamabad, la tensi�n segu�a creciendo sobre el terreno. El Comando Central de Estados Unidos anunci� movimientos navales para preparar operaciones de desminado en Ormuz. Teher�n respondi� neg�ndolo y asegurando haber frenado a un destructor estadounidense. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria fue m�s all�: cualquier buque militar que cruce el estrecho, advirti�, "ser� tratado con severidad". Diplomacia y disuasi�n avanzan en paralelo. Pero, tras el fracaso de las conversaciones en Islamabad, el equilibrio es todav�a m�s fr�gil.
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