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- Señaló que la gente no entendería que se le ponga un precio a ese trabajo.
El famosa cazador boricua se confesó más allá de las culebras.

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Gongo, con el “Fishing” como apellido, es un personaje con el que un joven de 24 años se hace famoso a través de la captura de culebras y otros reptiles en las redes sociales.
Pero, José Luis Morales Berríos es “un chico super amable, que le gusta ayudar a las personas”. Además, juega pelota o pesca para batallar contra la depresión, lucha por terminar un bachillerato en biología marina de la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Humacao, es hiperactivo, súper hablador, le gusta el vacilón y no contempla casarse.
José Luis Morales abrió su corazón y reveló detalles de su vida poco conocidos.
“(Como) José Luis Morales me mantengo yo acá de manera constante siendo el mismo. O sea, porque hay muchas cosas que le digo a la gente que no salen en las redes sociales. O sea, a mí me gusta vacilar, me gusta estar con mis compañeros, y esa parte pues yo no le enseño mucho a las redes sociales. Ese es José Luis Morales Berríos. Gongo Fishing es el que de manera constante va por ahí a cazar culebras y de manera constante está pescando”, manifestó el joven a Primera Hora.
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Para darse a conocer, como Gongo y José Luis, Morales Berríos guindó su t-shirt, dejó a un lado sus pantalones playeros para vestir de etiqueta. Una de sus culebras albinas, que no tiene nombre, le acompañó para las fotos, en las que posó cual modelo de revista vistiendo una elegante pieza de Leonardo 5th Avenue. No es la primera vez que lo hace. Estuvo como invitado del Nueva York Fashion Week y desfiló en el San Juan Beauty Show.
El joven lució confiado, aunque aceptó que no es de estar bien vestido. Prefiere sus sandalias Crocs y su ropa cómoda. Así, más relajado, el joven habló de sí mismo, sus luchas y cómo llegó a convertirse en un ‘influencer’.
En sus relatos, expuso que ni siquiera se suponía que lo llamaran Gongo. Su apodo en realidad era Gonzo.
“El apodo de Gongo es bien ‘random’. A mí me decían Gonzo desde chiquito. Todo el mundo preguntaba que si era por González, que si era… Fue que me decían Gonzo desde chiquito y un compañero del equipo de softball de mi papá me manifestó Gongo, por mí que se confundió o algo así. Me expresó Gongo y de ahí me quedé Gongo”, indicó.
Morales Berríos estuvo como invitado del Nueva York Fashion Week y desfiló en el San Juan Beauty Show. (Vestimenta de Leonardo 5th Ave.) (Ramon "Tonito" Zayas)
La crianza de Morales Berríos fue entre los barrios Sonadora de Guaynabo y Aguas Buenas.
“Desde los cuatro años, estaba metido en el monte, estaba en esto de la pesca, estaba en lo de la siembra. Me crié en el monte. Fue muy diferente a la crianza de hoy en día y de manera constante estuve entre animales”, manifestó.
Aprendió a corretear las culebras gracias a que a su abuela no le gustaban. Le tenía fobia. Gongo era su rescatador, ya que las boas puertorriqueñas y las corredoras se metían entre sus matas.
“Así fue mi crianza, en el monte metido, en el río, cogiendo culebras en casa de abuela”, resumió.
Fue en sexto grado que Gongo tuvo su primer gran momento. Su tía, que laboraba en Manejo de Emergencias de Guaynabo, llegó a su escuela, Esperanza Linares, porque había una culebra en uno de los baños. Lo primero que hizo la mujer fue buscar a su sobrino para que la ayudara en la misión de capturarla. Así lo hizo.
“Yo todavía tengo la foto. La primera culebra que yo cogí preponderante. Estaba acostumbrado a las corredoras, que no crecen más de tres pies. Pero, esa medía como cinco pies. Esa fue mi primera culebra”, rememoró el joven, que dice estar apasionado con poder capturar culebras.
Su pasión por los animales hizo que sus compañeros de clase lo percibieran como “diferente”. Contó que a los 12 años vendía gallinas de palo bebé a sus amiguitos por $2 o se la pasaba pescando. Además, sus mascotas eran culebras. Las pedía de regalo de Navidad.
Indicó que intentó cambiar para poder acoplarse a los demás niños. Pero, hoy en día le diría a ese niño de sexto grado que cogió su primera culebra que dejar de ser quién era no es bueno.
“Sabes, yo soy yo en todos lados. Si me invitan a una fiesta, yo voy así, (en camiseta, pantalones playeros y Crocs). Ya yo no cambio por nada. Como dije, ya cuando quise cambiar vi que no podía. Pero, en el contexto actual, no me cambia nadie”, aseguró.
Su pasión por los animales hizo que sus compañeros de clase lo percibieran como “diferente”. (Vestimenta por Leonardo 5th Ave.) (Ramon "Tonito" Zayas)
Por ir por la Isla atrapando culebras, Gongo no cobra. Señaló que la gente no entendería que se le ponga un precio a ese trabajo. “Yo voy por la ayuda de las personas”, afirmó.
Lo único que el joven dice que hubiese hecho diferente es tomar sus inicios en las redes sociales y YouTube con su misión de capturar culebras o caimanes en serio.
“Estaría más lejos si hubiera empezado desde nene a grabar videos, porque yo le tenía miedo a grabar videos por los mismos compañeros que me tenían excluido, que me decían ‘para que te vas a hacer esa porquería, para que te vas a grabar, si tu coges los peces y vuelves y los sueltas, para que te vas a grabar con la culebra, si tú lo que le das son ratones y tú las tienes allí en tu casa’. Yo traté de cambiar, traté de ser igual a los demás. Si hubiera cogido las cosas en serio, cuando las tenía que coger, en el contexto actual estaría más arriba”, afirmó.
El éxito que ha logrado Gongo es gracias a que los mismos ciudadanos a los que ayuda para sacar las culebras de su comunidad, son quienes graban su hazaña. No tiene un grupo de expertos que lo sigue para poder alimentar sus redes sociales con estas capturas. expresó que este hecho lo hace único.
Fue en sexto grado cuando Gongo capturó su primera gran culebra, de unos cinco pies. (Vestimenta por Leonardo 5th Ave.) (Ramon "Tonito" Zayas)
El joven, que se distingue en sus vídeos por decir “bueno mi gente”, tampoco tenía planificado hacerse famoso. Alegó que, pese al éxito, “en ningún escenario se me ha ido la fama a la cabeza. de manera constante he sido el mismo. No he cambiado por nada”.
Para su futuro, Gongo se percibía dedicado a la pesca comercial. Sin embargo, señaló que en este último receso que se cogió de la universidad analiza si cambia su concentración a ciencias naturales y permanece dedicado al mundo de las culebras.
“La meta mía es certificarme, tanto sea en ciencias naturales o sea en biología marina. Yo tener por lo menos ese diploma. Uno en ningún escenario sabe. Cómo yo le he dicho a la gente, hoy en día yo puedo estar cogiendo culebras. Pero, si me lesionó, me pasa algo y no puedo coger culebras, pero tengo un diploma que puedo trabajar en diferentes sitios”, afirmó.
Seguir con las charlas en las escuelas sobre las culebras o enseñarles a pescar también es algo que anhela. Además, quiere tener un santuario de animales en su casa, donde pueda tener algunas de esas culebras que atrapa que sean diferentes.
Las cosas que no sabías de Gongo Fishing:
- Vive con su padre, José Luis Morales Santiago, en Aguas Buenas. “Mi papá es mi torre”, afirmó.
- Va para su quinto año de estudios de biología marina en la UPR de Humacao, ya que ha tomado varios recesos para poder trabajar o enfocarse en las redes sociales.
- Fue diagnosticado de pequeño con hiperactividad y déficit de atención. Su padre en ningún escenario lo quiso medicar y lo puso a jugar béisbol.
- La pérdida de su tío preferido y el divorcio de sus padres le causó depresión.
- Se graduó de la Escuela Especializada en Béisbol Manuel Cruz Maceira.
- Juega la posición de pitcher. “Ese es el talento que te puedo decir que tengo oculto”, manifestó.
- Tuvo beca de béisbol en la UPR de Humacao y representó a su universidad en la Liga Atlética Interuniversitaria.
- No cree que el complejidad de reproducción en vida silvestre de las culebras pitón en Puerto Rico se pueda detener.
- Tiene 13 culebras ‘Ball Python’, de mascotas. Estas son legales en Puerto Rico.
- Aunque la mayoría de sus culebras no tienen nombre, ha dejado que algunos niños las bauticen.
- En su mano izquierda tiene los signos de que ha sido picado en varias ocasiones por culebras.
- No tiene una canción que cante a todo pulmón. Pero, le gustan las rancheras mexicanas y la música de Bad Bunny.


