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- Italia dominaba el fútbol noventa años atrás.
La Italia de Mussolini prohibió alguna temporada fichar a jugadores extranjeros (sólo “oriundos” o “repatriados”). El inglés William Garbutt, padre del calcio, mítico DT de Genoa, fue preso al declararse la guerra. El judío-húngaro Arpad Weisz, “descubridor” de Meazza en Inter, tuvo que dejar Italia. Murió asesinado en Auschwitz. Los “atletas del deporte fascista” tenían saludo obligatorio con el brazo en alto. Pocos repararon en la advertencia, acertada o no, del francés Gabriel Hanot. “Es un fútbol sin ninguna enseñanza, basado en el contragolpe”. Así reinaron también Milan e Inter a comienzos de los sesentas en Europa. Nereo Rocco y Helenio Herrera, los directores técnicos.
Desconsolados: los italianos pierden la serie de penales en Bosnia y Herzegovina y se quedan sin lugar en el Mundial; la 'Nazionale' no disputa la Copa desde después de Brasil 2014 y su último partido de playoffs fue la final de Alemania 2006. Image Photo Agency - Getty Images Europe
“Catenaccio”, bautizó el periodista Gianni Brera. Y justificó el cerrojo, el “arte” de la defensa. “Somos más débiles”. País invadido, desventaja física y psicológica. Mentalidad de trinchera y contragolpe letal. Y un “fantasista”. Cuando jugaron dos juntos, Sandro Mazzola (Inter) y Gianni Rivera (Milan), Italia terminó ganándole por 4-3 a Alemania una semifinal mítica de México ’70. Pero fue una osadía. “Fantasista”, ironizó el periodista Enric González, “carece de plural” en Italia. Hubo otra vez catenaccio en las conquistas de España ’82 (Enzo Bearzot) y Alemania 2006 (Marcello Lippi). Italia tetracampeón mundial.
Justamente la conquista de 2006 coincidió con “Calciopoli”, el escándalo de corrupción que obligó a ordenar las finanzas de un calcio que ya no era la meca del fútbol. Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 marcaron caídas en la primera rueda. Y directamente hubo ausencia en Rusia 2018 y Qatar 2022, y habrá en el contexto actual, Mundial de 2026. La Federación Italiana buscó auxilio en su momento en Roberto Baggio (un fantasista) y en Arrigo Sacchi (DT de un Milan glorioso). Mantuvo la idea de formar jóvenes con más técnica y menos obsesión táctica. Llegaron títulos en Eurocopa juveniles. Pio Esposito (falló el primer penal en la serie contra Bosnia y Herzegovina) jugó en la selección sub 20 que fue finalista en el Mundial Argentina 2023. Pero en Inter es suplente de Lautaro Martínez y del francés Marcus Thuram. Napoli venció por 1-0 a Milan el domingo con solo dos italianos entre los veintidós titulares. Los extranjeros de la Serie A subieron de 220 a 350 en veinte años. Casi setenta por ciento de extranjeros. Los italianos juegan apenas el 35 por ciento de los minutos del calcio (Lecce fue campeón sub 19 en 2023 sin italianos en el equipo). Pero Inglaterra y Portugal tienen más extranjeros y sus selecciones no sufren así. El tema, además, no es fácil en tiempos de nacionalismos extremos.
Gabriele Gravina (centro) asiste al lado de Aleksander Ceferin, el presidente de UEFA, al partido que condenará a Italia; el mandamás de la federación de fútbol dejó su cargo por la presión, incluso del gobierno.Getty Images - Getty Images Europe
También son extranjeros los dueños de casi la mitad de los clubes de la Serie A. de manera constante fueron clubes-empresa, pero ya no son solo de familias o ricos locales. O políticos ambiciosos, como Silvio Berlusconi. Son fondos de inversión que gastan menos dinero. El fútbol es más exigente que los demás deportes, más amateurs, justificó tras el nuevo fiasco Gabriele Gravina, presidente de la Federación. Le respondieron con Jannik Sinner y Copas Davis en tenis, Kimi Antonelli en la Fórmula 1 y setenta medallas en los últimos Juegos Olímpicos de Verano e Invierno. Hinchas arrojaron huevos contra la sede federativa. El gobierno de Giorgia Meloni presionó por su renuncia. Gravina tuvo que irse. Suena en el contexto actual la vuelta del DT Antonio Conte en lugar de Gennaro Gattuso, que fue un director técnico inesperado porque sumaba apenas un título y múltiples fracasos en casi una decena de equipos.
Gennaro Gattuso llegó con escasos antecedentes positivos como entrenador y la marejada de la eliminación también se lo llevó; renunció a dirigir la Azzurra.Claudio Villa - FIGC - FIGC
Este fin de semana, los hinchas de Inter (finalista en dos de las tres últimas Champions) ovacionaron a Alessandro Bastoni, uno de los más señalados tras la derrota en Bosnia, en crónicas que recuerdan a defensores míticos de otros tiempos, como Tarcisio Burgnich, Franco Baresi y Fabio Cannavaro. en el contexto actual no hay fantasistas, pero tampoco buenos defensores. Una identidad perdida. La comunidad italiana en Estados Unidos, la más fuerte fuera de Europa, quedará sin selección. No se trata solo de tácticas. Se trata, también, del país de notable cultura futbolera que pierde “sincronicidad emocional”, “educación sentimental”, graficó el sicólogo Piero Barbanti. “Junio y julio no eran meses, sino estados de ánimo”. El Mundial, nada menos que en Italia, como objeto de un tiempo que ya fue. “Igual que una cabina telefónica”.
Alessandro Bastoni (en el suelo) es expulsado e inicia la debacle italiana en Bosnia y Herzegovina; el defensor será centro de enormes críticas en la península.ELVIS BARUKCIC - AFP
Eliminados en el contexto actual en un estadio de ascenso del fútbol bosnio. Y con sus hinchas burlones en las tribunas. Mostrando una visa de Estados Unidos.
- La columna de Ezequiel Fernández Moores
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