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- Durante la presidencia de Joe Biden , el Departamento de Justicia trató de revertir las medidas impulsadas durante el primer mandato de Trumpen relación con la ampliación de la pena de muerte en casos federales, algo que durante este segundo mandato se está tratando de reforzar.
La Vanguardia
Barcelona
El Departamento de Justicia de Estados Unidos, en busca de acelerar los casos federales de pena de muerte, estaría considerando introducir la ejecución por fusilamiento.
Según un comunicado del Gobierno publicado por la CNN, el Gobierno de Trump estaría tratando de”agilizar el proceso para solicitar la pena de muerte” y reducir el número de años entre la condena y la ejecución, por lo que la reforma también aspira a ampliar las formas de ejecución más allá de la inyección letal.
Durante la presidencia de Joe Biden, el Departamento de Justicia trató de revertir las medidas impulsadas durante el primer mandato de Trumpen relación con la ampliación de la pena de muerte en casos federales, algo que durante este segundo mandato se está tratando de reforzar.
El fiscal general interino asegura que la administración Biden “incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense”
En este sentido, si bien algunos estados permiten el ajusticiamiento por fusilamiento para aquellos condenados a muerteque hayan agotado el proceso de apelación —Idaho, Mississippi, Oklahoma, Carolina del Sur y Utah— el Ejecutivo de Trump quiereextender su uso a delitos federales. El pasado marzo, un hombre de Carolina del Sur, condenado por un doble homicidio, se convirtió en la cuarta persona ejecutada por un pelotón de fusileros desde la década de 1970.
“Entre las medidas adoptadas se encuentran la readopción del protocolo de inyección letal utilizado durante la primera administración Trump”, explica el comunicado, que añade la voluntad de “ampliar el reglamento para incluir otros métodos de ejecución, como el pelotón de fusilamiento, y la simplificación de los procesos internos para agilizar los casos de pena de muerte”.
Todd Blanche, fiscal general interino tras la destitución de Pam Bondi, afirmó que“la administración anterior incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a perseguir y aplicar el castigo máximo contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y asesinos de policías”.




