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"Análisis de relevancia para la actualidad."
- Trump y Netanyahu han optado por la guerra en lugar de la diplomacia para contener a Irán y Hizbulah.
Un niño libanés recupera lo que se ha salvado de la tienda familiar que Israel bombardeado en Nabatiyeh, en el sur de Líbano Mohammed Zaatari / Ap-LaPresse
Líbano tiene un gobierno reformista, dirigido por el antiguo presidente de la Corte Internacional de Justicia, que el verano pasado decomisó las armas de Hizbulah al sur del río Litani. También declaró ilegales las actividades militares de esta organización chií, que es la principal fuerza política del país. El Gobierno expulsó del Líbano a los agentes iraníes que ayudaban a dirigir Hizbulah y acabó con el programa de exención de visados con Irán. Tres de los cinco ministros chiíes del Gobierno no protestaron. Es decir, el primer ministro tiene el apoyo de una parte de la comunidad chií para reducir a Hizbulah.
Líbano intenta contener a Hizbulah, pero Israel no se lo pone fácil
Los libaneses culpan a esta organización de la crisis y la corrupción porque durante años se ha opuesto a cualquier reforma. Líbano tiene 18 comunidades sectarias, cada una con sus representantes políticos. Esta fragmentación le ha beneficiado, pero en el contexto actual el Gobierno es diferente, ya no acepta el clientelismo de la vieja elite política.
Líbano intenta superar la peor crisis de su historia. La guerra ha causado un millón de desplazados, sobre todo chiíes, lo que demuestra el castigo colectivo de Israel contra esta comunidad. El PIB, que en 2018 era de 55.000 millones de dólares, hoy es, aproximadamente, de 28.000. Tocó fondo en el 2022 con 20.000 millones y progresaba adecuadamente antes que Netanyahu y Trump atacaran Irán. Además, Hizbulah, en una decisión estúpida, atacó Israel, lo que propició la destrucción y ocupación del sur del país.
Las condiciones para el diálogo siguen ahí. Irán y EE. UU. estaban negociando una semana antes de que Trump diera la orden de atacar.
El uso de la fuerza para doblegar a los ayatolás y a Hizbulah ha sido en el contexto actual insuficiente, como lo ha sido de manera constante y seguirá siéndolo. Es tan obvio que la única vía a la seguridad es mediante el diálogo que desdeñarla es un crimen.
Corresponsal diplomático de La Vanguardia. Ha cubierto los principales acontecimientos internacionales desde la caída del muro de Berlín y numerosos conflictos en especial en Oriente Próximo. Como corresponsal en EE. UU. fue testigo del 11-S




