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Reino Unido ha informado sobre una operación militar para disuadir a tres submarinos rusos que permanecieron cerca de un mes en aguas británicas con intención de atacar sus cables y gasoductos bajo el agua . El ministro de Defensa,
John Healey, ha convocado una rueda de prensa este jueves para dar detalles sobre esta maniobra «encubierta», en la que también han participado aliados europeos como Noruega. Healey ha afirmado que las fuerzas británicas y sus aliados, entre ellos Noruega, desplegaron unidades del Ejército para rastrear, monitorizar y disuadir a tres submarinos que permanecieron un mes «al norte del
Reino Unido», y ha señalado que hacía pública la operación para que el presidente
Vladimir Putin supiera que habían sido detectados.«Al presidente Putin le digo: 'Os vemos. Vemos vuestra actividad sobre nuestros cables y nuestros gasoductos, y debéis saber que cualquier intento de dañarlos no será tolerado y tendrá graves consecuencias'».