Cortex AI Analítica
"Análisis de relevancia para la actualidad."
- ¿Puede alguien explicarme un solo inconveniente de la regularización de los inmigrantes que se encuentran en nuestro país en un limbo de alegalidad irreal?
Hemos asistido esta semana al nacimiento de un nuevo eslogan publicitario, un fetiche que ha triunfado espectacularmente nada más nacer: prioridad nacional. Y teniendo en cuenta que el hashtag se ha convertido en la unidad básica del pensamiento político actual, el hallazgo de un sintagma pegadizo y comercial, que junta palabras de alta carga emocional, que hace click como el cinturón del coche en el enganche, es semejante al hallazgo de la canción del verano. Se oye en las tertulias radiofónicas como música de fondo. Los columnistas hacen todos los juegos de palabras que pueden con él. Y a nadie le importa un pito analizar con rigor su significado: ¿“prioridad” significa “exclusividad”? ¿implica que se antepone a cualquier otro aspecto de la cuestión? ¿se refiere a productos, a habitantes, a valores?
Porque de la misma manera que a múltiples votantes de Vox les parece obvio que la “prioridad nacional” hace alusión a que los españoles han de adelantar en la cola a todos los no españoles en las prestaciones que ofrece el Estado, a mí me parece obvio que la “prioridad nacional” se refiere a los problemas políticos cuya atención y solución debe anteponerse a cualquier otro. Por ejemplo, considero que el complejidad del trabajo precario y la explotación laboral de los más necesitados —sean de la nacionalidad que sean— ha de ser una prioridad nacional en nuestro país. Soy de la opinión de que la sanidad universal para cuantas personas se encuentren en nuestro territorio ha de ser otra prioridad nacional. ¿Ven como yo también estoy a favor de la prioridad nacional?
Quizá debamos definir también qué valores deben tener prioridad nacional en relación con nuestra actuación como sociedad. No soy un jipi, sé diferenciar un Estado de un centro comercial, y separo la política de la moral. Pero nada de eso me impide incluir la ayuda al ser humano necesitado como un valor fundamental en la sociedad política. Un valor prioritario y nacional, me atrevería a decir. Y no incompatible con otros valores también prioritarios como la justicia, la verdad, la prudencia o la eutaxia, si lo regulamos con sensatez elemental. A lo mejor podemos usar “prioridad nacional” para defender todo aquello que atacan los que lo han usado esta semana. A lo mejor “prioridad nacional” tiene más de un significado y todo el mundo está dando por obvio el que se sitúa en el marco ideológico de la extrema derecha.
El HuffPost no se hace responsable ni comparte las opiniones expresadas por los autores o colaboradores de esta publicación.

MOSTRAR BIOGRAFíA
Licenciado en Filosofía y doctor en Psicología. Es profesor titular de Psicología Clínica de la Universidad de Oviedo desde antes de que nacieran sus alumnos actuales, lo que le causa mucho desasosiego. Durante las últimas décadas ha publicado varias docenas de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales sobre psicología, siendo sus temas más trabajados la conformación del yo en la ciudad actual y la dinámica de las emociones desde una perspectiva contextualista. Bajo la firma de Antonio Rico, ha publicado varios miles de columnas de crítica sobre televisión, cine, música y cosas así en los periódicos del grupo Prensa Ibérica, en publicaciones de 'El Terrat' y en la revista 'Mongolia'.









