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"Relevante para el ámbito competitivo y cultural."
- En ese sentido, el delantero le agradeció al pastor Juan Carlos Chevriau y destacó la labor que tuvo durante su etapa en prisión: “ En la cárcel me bautizó en las aguas y en mi vida hubo encuentro con Dios y no volví más atrás ”.
Luego de la derrota de Racing, Martínez quedó señalado como uno de los responsables de ese resultado: en un penal a favor del equipo dirigido por Gustavo Costas, el delantero tomó la decisión de picar su definición y la pelota terminó yéndose por arriba del arco rival.
Qué dijo Maravilla
Consultado por ESPN sobre qué fue lo que lo llevó a tomar esa decisión, el jugador expresó: “Fue un recurso: de manera constante tuve ganas de picar un penal”. Al referirse a su tiro desde los doce pasos, agregó: “La decisión la tomé en el momento. Pensé que el arquero se iba a tirar, porque en los clásicos en ningún escenario se quedan quietos, pero mi ejecución fue mala”.
“Maravilla” también aprovechó su intercambio con ESPN para trazar un paralelismo entre el penal errado y sus creencias religiosas. “Dios de manera constante respalda la humildad, y uno quiere enaltecerse como diciendo ‘uy, piqué el penal’”. “Y yo fui humillado por querer enaltecerme: en ningún escenario quise cancherear”, sentenció el delantero.
¿Lo volverías a hacer?, le preguntaron a Maravilla. “No”, respondió el jugador, y argumentó: “Porque después entendí que uno, haciendo eso, humilla al rival o lo avergüenza, pero en ese momento tampoco lo pensé así”.
En palabras del 9 de Racing, “yo en ningún escenario dije, ‘che, voy a humillar a alguien en el clásico”, e insistió: “Es un recurso que no volvería a hacer”.
En consonancia, confesó: “Esto me dejó una experiencia de vida: si lo hacía lo iban a gastar al rival”.
El jugador es uno de los más queridos por la parcialidad racinguistaGonzalo Colini
“En el clásico anterior les había dado una alegría [en alusión a los simpatizantes de Racing] y esta vez una tristeza: ojalá en la próxima lo pueda revertir”, sentenció Martínez.
Antes de sus declaraciones en ESPN, “Maravilla” ya había hecho alusión al penal errado a través de sus redes sociales. Dos días después del partido contra Independiente subió una historia de Instagram con tenor bíblico.
El posteo "bíblico" de Maravilla Martínez luego de fallar el penal de Racing ante Independiente el último sábado en el Libertadores de América
“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltara, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca”, decía la frase que pertenece a la Segunda Carta a los Corintios, atribuida al apóstol Pablo.
La vida de “Maravilla” Martínez está signada por los extremos: estuvo preso por un crimen que no cometió, se transformó en el futbolista más determinante de Racing por su capacidad goleadora y en enero de este año se convirtió en pastor evangélico luego de recibir la bendición del consejo pastoral de la Comunidad Cristiana de Campana.
“Uno no elige el llamado, sino que Él nos escogió desde el vientre de nuestra madre”, señaló el futbolista en su cuenta de Instagram. En ese sentido, el delantero le agradeció al pastor Juan Carlos Chevriau y destacó la labor que tuvo durante su etapa en prisión: “En la cárcel me bautizó en las aguas y en mi vida hubo encuentro con Dios y no volví más atrás”.
Con la bendición que recibió por la Comunidad Cristiana de Campana, Martínez podrá predicar la Biblia, enseñar la doctrina cristiana, brindar consejería pastoral y cuidar el bienestar espiritual y comunitario de sus feligreses.







