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- Una primera ronda de contactos concluyó sin acuerdo, centrada principalmente en el programa nuclear iraní.
Helena Pelicano
Jerusalén. Servicio especial
Al menos tres buques portacontenedores fueron atacados a tiros este miércoles en el estrecho de Ormuz, según la agencia británica UK Maritime Trade Operations (UKMTO) y fuentes de seguridad marítima.
El incidente más grave afectó a un barco con bandera liberiana, que sufrió daños en el puente tras ser alcanzado por disparos y granadas propulsadas por cohete al noreste de Omán. El capitán informó de que una lancha del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) se aproximó sin previo aviso por radio antes de abrir fuego. No se registraron heridos ni daños medioambientales.
La UKMTO también informó de otros dos incidentes a unas ocho millas náuticas al oeste de Irán. Un buque con bandera panameña y otro liberiano fueron atacados, aunque no sufrieron daños y sus tripulaciones están a salvo. Según fuentes marítimas, uno de los barcos había recibido autorización para transitar por el estrecho.
Los ataques se producen en un contexto de restricciones impuestas por Irán al tráfico marítimo, en respuesta al bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos. Antes del inicio de la guerra el 28 de febrero, el estrecho canalizaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el mismo miércoles una prórroga indefinida del alto el fuego para facilitar nuevas negociaciones con Irán, cuyo plazo de dos semanas expiró este miércoles.
La prórroga llega en un momento crítico para las conversaciones impulsadas por Pakistán en Islamabad, que buscan poner fin a un conflicto que ha dejado miles de muertos y ha sacudido la economía global. Sin embargo, el proceso diplomático atraviesa serias dificultades.
Una primera ronda de contactos concluyó sin acuerdo, centrada principalmente en el programa nuclear iraní. Estados Unidos exige la retirada del uranio altamente enriquecido para impedir que Teherán pueda desarrollar un arma nuclear, mientras Irán insiste en que su programa tiene fines civiles y constituye un derecho soberano.
Según fuentes iraníes, Teherán solo estaría dispuesto a regresar a la mesa si Washington abandona su política de presión y amenazas. En paralelo, denuncia como “piratería” la interceptación de buques comerciales iraníes por parte de la marina estadounidense.
Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo




