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- La expedición de programadores se enmarca dentro de una visita para conocer el talento local y llegar a acuerdos para que los músicos de Malí toquen en España.
La Vanguardia
Barcelona
Una veintena de programadores musicales españoles se encuentran atrapados en Mali, país que durante los últimas horas ha sufrido una serie de ataques terroristas, que ya han sido reivindicados por Al Qaeda.
La expedición de programadores se enmarca dentro de una visita para conocer el talento local y llegar a acuerdos para que los músicos de Malí toquen en España. Una de las afectadas es la directora del Guitar Festival, Judith Llimós.
Confinados en un hotel
Se encuentran confinados en un hotel. De hecho, ha sido la embajada española la que les ha pedido que permanezcan en el interior del establecimiento sin salir de allí por motivos de seguridad.
La filial de Al Qaeda en el Sahel ha reivindicado una serie de ataques perpetrados este sábado en Mali, incluidas ofensivas contra posiciones y sedes militares y administrativas en Bamako y su periferia. También han anunciado haber tomado el control de la ciudad estratégica septentrional de Kidal.
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El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) ha explicado además en un comunicado que atacó las sedes del presidente, Assimi Goita, y del ministro de Defensa, Sadio Camara, y el aeropuerto internacional de Bamako. Asimismo, ha anunciado la toma de control de la ciudad de Mopti (centro), así como de la mayor parte de las posiciones militares en las poblaciones de Sévaré (centro) y Gao (norte).
Ha precisado que las operaciones en el norte del país se han realizado con la participación de sus “socios” del Frente de Liberación del Azawad (FLA), que agrupa a varias facciones nacionalistas que exigen la independencia de esa región al norte de Mali y que han reivindicado también la toma de Kidal. JNIM ha señalado que esta “victoria” es fruto de un trabajo coordinado con el FLA contra el Ejército maliense y sus aliados rusos del Cuerpo Africano, y ha expresado su voluntad de apartar a Rusia del conflicto y coordinar para construir una “relación futura equilibrada y efectiva”.
Desde 2020 Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia
Después de la retirada en los últimos años de las fuerzas antiterroristas francesas e internacionales de Mali, a petición de la junta golpista maliense, Rusia se involucró en la lucha contra el yihadismo en el país, primero a través del grupo privado de seguridad Wagner y, posteriormente, del Cuerpo Africano (Africa Corps), un grupo paramilitar estrechamente dirigido por el Ministerio de Defensa ruso. Los independentistas del FLA han anunciado este sábado haber lanzado una operación para expulsar al Ejército gubernamental de sus territorios y que han tomado la ciudad de Kidal.
El portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, ha sido el primero en anunciar el ataque en el norte del país a través de su página en Facebook con un breve mensaje en el que ha dicho que “la batalla de la liberación ha comenzado” para apoderarse del la zona del Azawad, que abarca aproximadamente el 60 % del territorio del país, y pocas horas después informó de la toma de Kidal.
Personas transitan por una calle tras los ataques de insurgentes contra bases militares en todo el país, en Bamako, Malí, el 25 de abril de 2026 Aboubacar Traore / Reuters
Asimismo, Ramadane ha declarado a la cadena saudí 'Al Arabiya' que los ataques en el norte de Mali se han llevado a cabo en coordinación entre su organización y “los hermanos de JNIM pertenecientes al Azawad”. “Hoy en Azawad tenemos los mismos problemas independientemente de nuestras afiliaciones (…), ya que todos hemos sufrido las masacres y el desplazamiento”, ha explicado.
El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali ha informado en comunicados consecutivos de que “grupos armados terroristas”, sin citar sus nombres, han intentado atacar varias ciudades del país pero han sufrido “reveses inmediatos” ante la “respuesta profesional” del Ejército, que ha acabado con la “neutralización” de cientos de sus integrantes.
Desde el año 2020 Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia que sufre el país desde hace más de una década a causa de los secesionistas norteños, que reclaman la región del Azawad, y de grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda.





