Jalando unos viejos y rechinantes cables, el conductor de una grúa hace un esfuerzo, notorio en sus expresiones faciales, para colocar los ganchos debajo de un vehículo que intenta remolcar. En esta ocasión se trata de un carro estacionado en un área prohibida y sin que el conductor esté presente, por lo que el trabajo se vuelve más forzoso. Sin embargo, al cabo de unos minutos de maniobras experimentadas ya la carga está montada y lista para llegar a su destino: un centro de retención.(Seguir leyendo…)
La entrada Subastas de vehículos retenidos: una práctica “desconocida” para el gobierno se publicó primero en Remolacha - Noticias Republica Dominicana.



